miércoles, 14 de octubre de 2009

Baldur y el Sol de Medianoche: (28) Sobre nuevas canciones, sustitutos y sexo psicodélico

(Audición recomendada: Kula Shaker - Govinda)




Había llegado a la conclusión de que venir a Islandia había sido una de las decisiones más acertadas de mi vida. Podía pasear tranquilamente por la calle, sin problemas ni agobios. El frio y el tiempo eran un hándicap al que me había acostumbrado. Además, ya era casi mayo y estaba mucho mejor. El invierno de Nueva York era bastante más duro. Había aprendido algunas palabras en islandés, como "buenos días" góðan daginn; "gracias" takk fyrir o "Estoy aprendiendo islandés" Ég er að læra íslensku. Esto era justamente lo que andaba buscando. Un aislamiento casi total del mundo exterior. Tenía mucho tiempo y pasaba horas tocando la Guild. Ya había dado forma a algunas canciones, aún con un título provisional como Rain Song, que iba sobre la lluvia o Molly, un tema que hablaba de una chica cuyo padre era un maltratador alcohólico y su madre una yonki.

Tuve de nuevo una llamada de Tony. En ella volvió a insinuar que estaría bien juntar a la banda otra vez. En ese momento era lo último que me apetecía. No quería verlo a él ni a ninguno de los otros. Sabía lo que ocurriría. Sacaríamos un disco, probablemente mejor que Rockin' Leisure aunque la prensa volvería a criticarnos diciendo que tras Suicidal Handbook deberíamos habernos separado; haríamos otra gira enorme con hits del segundo disco, añadiríamos unos cuantos dólares más a nuestras cuentas y pasaría otra temporada en rehabilitación. Es como si lo viera ya, así que volví a declinar la invitación. Un par de días más tarde, me llamó Herbie Johnston, nuestro manager y ya me dí cuenta de que Tony lo que hizo fue tantearme para ver si había cambiado de opinión. Trató de convencerme también. Mismo resultado, pero ahora ya me habían tocado los cojones. Esta vez me dijeron que si no era yo, buscarían otro guitarra solista para Unadaptation Syndrome. Así que de pronto, tenía a la banda que yo mismo había fundado con un tio que me iba a sustituir. Al principio me sentí traicionado, pero luego supe que en realidad no podía hacer nada contra eso. Aún así, iba a ser curioso ver cómo seguirían tocando canciones mías en su mayoría. Yo ganaría dinero por esa autoría, aunque no tocara en los conciertos. Visto de esa forma no estaba mal, ¿no?

¿Ásdís? Seguimos viéndonos. Parece que ella no ha dicho nada del secreto que tenemos entre los dos. La verdad es que ella me gusta. Tiene un carácter fuerte, tiene las ideas claras y sabe decir lo que piensa. No se corta. Eso conmigo está bien, pero para mucha gente no tanto, lo cual le ha acarreado muchos problemas. Ella es uno de los principales motivos por los que me gusta tanto esto. ¿Me estoy enamorando? No lo sé. No lo pienso. De momento me gusta pasar tiempo con ella y nos divertimos. No es algo que tenga planeado. Simplemente me dejo llevar. A nivel sexual es increíble. Merece mención aparte. Su marihuana es muy buena. después de cada sesión, nos sumergimos en la psicodelia más absoluta, con discos como el Sgt. Pepper de los Beatles o Electric Ladyland de Hendrix de fondo. Y a continuación volvemos a empezar.

Un día Ásdís trajo su guitarra y estuvimos tocando juntos. Estamos alcanzando cotas de compenetración que nunca había llegado a soñar con una tía. Porque es una tía, sí. Pero me siento con ella como si fuera mi mejor amigo. Nos emborrachamos, hablamos de música, de cine, arreglamos el mundo... nada que ver con las pijas que he conocido. Puede que mucho más guapas, o que vistan más finamente, pero totalmente vacías y con la única intención de sacarte algo. Ella era diferente. Una vez, mientras compartíamos un porro y flotábamos entre el humo, me dijo que tenía que irse de casa de sus tios ya. Me lo dejó caer muy sutilmente. Todo el alquiler que había mirado era demasiado caro para su sueldo y no sé si estaba esperando a que la invitara a mudarse a mi apartamento.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Mujeres...

9:13 p. m.  

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